miércoles, 23 de marzo de 2016

Mostrando datos para su correcta interpretación.

Vuelvo a escribir tras una pequeña temporada ausente y lo hago saliéndome un poco de la temática habitual del blog. Pero en este mundo de cambios en el que vivo últimamente, ha caído en mis manos un artículo externo sobre temas en los que trabajo y con los que trabajo diariamente y me ha parecido interesante hacer esta reflexión. Así que tras comentarlo con el Consejo Editorial (o sea, yo mismo) hemos llegado al acuerdo de publicarlo rápidamente y a la vuelta de vacaciones seguir con nuestros temas habituales. 

El asunto es que ha llegado este artículo a mi e-mail: El sector Fintech crece en España y suma ya más de 120 empresas y me he encontrado con el siguiente gráfico de pastel (o tarta) que quiere mostrar la diversidad de temas que están tocando las fintech (empresas tecnológicas dedicadas a temas financieros). Y me he encontrado con ciertas dificultades para leerlo.


La leyenda está a la izquierda, pero no encuentro forma de relacionar todas las categorías de la leyenda con las porciones del pastel. Sí, hay ciertas categorías que se ven fácil por su color totalmente diferente. Pagos, Crowdlending, herramientas de inversión y PFM (tecnicismos del sector financiero) se ven rápidamente por el color. Pero divisas y préstamos; bitcoin y datos financieros... ¿cual es cual? Tampoco se pueden asociar por el orden de importancia porque ni la leyenda ni el pastel están ordenados por peso. Es más, la leyenda y el pastel no siguen el mismo orden.

Así que en un pensamiento rápido he creado otro Gráfico de Pastel (posteriormente veremos que no es la mejor opción) que muestra estos datos de forma que hace más sencilla su lectura. 



Básicamente lo que he hecho ha sido incluir la categoría al lado del dato y alineado con su porción del pastel. El código de colores no es muy agraciado, pero simplemente es el tema que por defecto aparece en mi versión de excel y he seguido el mismo en las etiquetas de datos (el amarillo no es muy buena idea). Además, he ordenado las categorías por orden de importancia. Ahora ya podemos ver cuales son las categorías más importantes y el peso que tienen. Y sin embargo, como señalaba anteriormente, este no es el mejor modo de mostrar estos datos. 

¿Alguien se ha dado cuenta de que además las porciones del pastel no suman 100? ¿No es contraintuitivo? Realmente siempre pensamos que la suma de las porciones de un pastel debe llegar al 100% y en este caso no es así. Posiblemente porque una misma empresa pueda encuadrarse en más de una categoría. Por lo que (y esto es aplicable siempre que el número de categorías es amplio) es mejor opción hacer un gráfico de barras. El gráfico de pastel (siempre en 2D, nunca en 3D), sólo debe utilizarse cuando los "quesitos" sean 2 o 3, o como mucho 4. Transformando el pastel en un gráfico de barras y como podéis ver en la imagen posterior, tenemos las mismas categorías en vertical según la importancia que tienen. 



El gráfico superior nos permite ver todas las categorías y su distinto nivel de importancia sin querer destacar ninguna de ellas. La variedad cromática del pastel no introduciría sino ruido en el mismo. Pero si quisiéramos destacar alguna de las categorías en concreto, podríamos incluso mostrarla en un color diferente como podemos ver en el último gráfico. 

Quizás sea menos espectacular esta última composición que la primera de todas, pero sin duda más efectiva en la comunicación. ¿No creeis? 

Y vosotros... ¿habéis sufrido alguno de estos problemas al comunicar vuestros datos?

Felices vacaciones. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Comportamiento tóxico

Si en el artículo sobre la actitud mostraba una presentación donde se reflejaban algunos comportamientos que eran muy positivos para el desarrollo profesional, hoy voy a hablar de algo totalmente opuesto. Algo que no beneficia para nada tu desarrollo personal, ni posiblemente a tu psique en el día a día. Y que además cuando lo compartes con tus compañeros se convierte en un comportamiento tóxico.

Pero antes de meterme con dicho comportamiento me gustaría reconocer (y casi flagelarme públicamente) aquí, públicamente, que yo también he utilizado el término de "personas tóxicas". Y lo hice también en otras presentaciones sobre la actitud. Y reconozco, tras la lectura del artículo de Andrés Pérez Ortega"Encerremos a la gente tóxica", que he de darle la razón a su autor. Debemos hablar de comportamientos tóxicos y NO de personas tóxicas. Porque resulta que todos alguna vez hemos tenido alguno de estos comportamientos, pero no nos gustaría ser considerados como unos apestados bajo el tópico de persona tóxica (por matar a un perro me llaman mataperros). Y eso, a pesar de que antes de acabar esta frase ya estés pensando en ese tío que sí, es que ese tío es tóxico, porque no lleva más que mala sangre y mierda encima... ¿Cierto? Pues posiblemente siga siendo un error y quizás deberíamos reconsiderar nuestra postura.

Así que para hablar de comportamientos tóxicos he decidido comentar uno en el que yo he de reconocer que he caído alguna vez (bueno, a lo mejor, varias o muchas veces). Seguro que os suenan esas frases en el ascensor del trabajo acerca de los días de la semana - "Ánimo que ya no queda nada para el viernes"; esos diálogos tan productivos del estilo: "- ¿Que tal?; - Bueno, de lunes. Ya sabes"; o esos comentarios en la máquina del café... "El próximo puente... ¿cuando toca?" (este comentario se produce normalmente en el primer café después de volver de puente cuatro días).

De hecho, en este mismo sentido la frase más "heavy" que yo he dicho oído alguna vez ha sido la de "Joder, que larga se me está haciendo la semana". La cual no es raro haberla utilizado; es normal que todos estemos cansados alguna vez. El problema viene cuando la usas no uno, sino dos o tres lunes a las 9.05 de la mañana. ¿No lo habéis pensado nunca? Entonces ¡¡¡enhorabuena!!! Tampoco estáis tan mal.

Que yo no digo que al curro haya que ir como los siete enanitos, cantando todas las mañanas aunque sea para ir a picar a la mina (véase foto que ilustra el archivo). Pero que podemos buscar un trabajo donde nos pueda gustar lo que hagamos para que los lunes no sean la mayor de las torturas y que sólo los puentes y los fines de semana sean oasis de felicidad en nuestro amargo caminar por el mundo laboral. Que parece que seguimos llevando grabado en la memoria eso de "ganarás el pan con el sudor de tu frente" y que el trabajo no es una bendición sino al contrario, un castigo divino.

Pero si realmente eres de los que los lunes ya estás pensando en el viernes; de los que en el atasco del regreso del puente ya estás pensando en la próxima salida; o de los que el primer día de curro te eterniza la semana... entonces está claro que necesitas un cambio. Necesitas hacer algo por reilusionarte (y le robo la palabra a Luis Galindo, y reconozco que este pensamiento me vino a la cabeza tras una charla que mi mujer escuchó de él). Porque si hoy tienes 40 años (he puesto mi edad, para que nadie se enfade), te quedan más o menos 30 años, 1560 semanas y unos 7800 días para seguir levantándote todas las mañanas y sobrevivir en el trabajo. Y yo no me veo capaz de aguantar esos 8000 días sin otra ilusión que la del viernes, la del puente o la de las vacaciones

Y aún hay más. Si a pesar de todo, decides que todo siga como está ("Si haces las cosas como siempre, ¿por qué piensas que el resultado va a ser diferente?" - Einstein dixit)... ¿por qué contagias a tus compañeros con ese "mal rollito"? ¿Por qué piensas que a todos les jode el lunes tanto como a ti? ¿No crees que alguno puede estar yendo contento a trabajar?

No podría resumirlo yo mejor que la cita que me he encontrado en el timeline de Zumo de Empleo

¿Y vosotros? ¿Habéis vivido sufrido esta situación alguna vez? ¿Habéis esparcido este mal rollito? ¿Habéis hecho algo para cambiar esa situación? Nos leemos

domingo, 6 de marzo de 2016

Cumpliendo 1 añito... Muchas gracias

Felicidades.....!!!! No se si ha sido muy rápido o muy lento, pero el tiempo ha pasado y "Trabajando que es gerundio" ha cumplido un añito de vida. O mejor dicho, el relanzamieto del blog. Porque si me voy a ver el histórico de artículos, el primero de todos se escribió en noviembre de 2012, "Cuando la productividad personal entra por la puerta...". Ese primer intento duró dos artículos en aquel mes de noviembre. 

La segunda tentativa fue un poco más amplia. Diez artículos en 2013. Con incluso algún éxito editorial en Junio. "Cuanto más productivo soy más tiempo libre tengo" es un artículo que tuvo cierto impacto. Yo creo recordar que es el que vive los primeros retweets y recomendaciones de alguno de los grandes de la productividad personal. Quizás por eso me entró miedo y dejé de escribir tres meses hasta octubre. Supongo que también por los picos de trabajo provocados por el cambio de División...

2014 tampoco fue el despegue, pero recuerdo que incluso escribí un artículo por petición de varios compañeros. "Evitando la infoxicación. Mi sistema" era la respuesta a varias personas que me preguntaban por como manejar feeds y varios artículos que leían de diversas fuentes. Mi combinación de feedly, twitter, pocket y evernote ayudó a varios colegas, de lo cual me siento muy contento. Yo la sigo utilizando y se que varios de ellos también. En aquel año ya varias personas de mi entorno laboral me empezaban a asociar con un blog, si bien la producción hasta entonces no alcanzaba ni los 20 artículos.

Y el año pasado, en 2015, hace 366 días, comenzó esta nueva y exitosa etapa. Algo de lo que me dí cuenta subiendo la presentación a los alumnos del máster sobre la actitud y el éxito, pues este había sido también la excusa para escribir el primero de este año de artículos. Artículos que han versado de muchos temas, todos con un nexo común (aunque a veces sea complicado descubrirlo): el trabajo de un empleado / mando intermedio en una gran organización. Es cierto, podría resumirlo en una palabra como "YO", pero supongo que lo que yo planteo aquí lo viven y lo sufren muchas otras personas en muchas otras empresas (grandes y pequeñas) en situaciones similares a la mía. Por eso los temas son: Productividad, Cambio, Equipos, Personas, Habilidades, Presentaciones, Empleo, Recursos Humanos, Relaciones Humanas...

Lo de exitosa lo defino yo, no por el número de visitas, que todavía nos deja algo lejos de facebook (por poco); sino por la constancia. En un año, 58 artículos (59 con este), lo cual es, en media, uno por semana. Y aunque con épocas de baja producción (dejar de escribir en verano no fue una buena idea...) estando presente en "la red" todos los meses.

Lo defino como éxito porque en este año y a través de este blog he conseguido contactar en el mundo de 2.0 con personas a las que tengo mucho que agradecer porque mucho me han enseñado en este tiempo. Los comentarios a artículos, los retweets, las recomendaciones o los consejos por redes sociales de @jmbolivar, @jeronimosanchez, @dasanru, @jsducar, @marladif,  @evacolladoduran, @ecantavella, @raquelroca, @ajmasia, @jeroensangers, @omarblogar y de otros muchos que seguro que se me olvidan (tengo "+1" en Google+ que provienen de una legión (soy de  de seguidores a los que también agradezco su difusión). Este año toca desvirtualizar a estas personas, lo cual ya me genera ilusión.  

Lo defino como éxito también porque a mi alrededor (en el trabajo y en mi grupo de colegas/familia de toda la vida), mucha gente ha venido a comentar de palabra los artículos y han sido tema de charla en innumerables almuerzos. El equipo de digital, o Dimas, o Eugenio, o Sergio, o Miguel Angel, o Joaquín, o Marzial, o Jorge, o Silvia... muchos de vosotros sois los que léeis este blog y los que aportáis ideas para el mismo (a veces de forma voluntaria y expresa, otras veces porque me hacéis pensar en muchos temas). A vosotros también muchas gracias.

Y es un éxito porque me lo paso bien escribiendo, porque en cualquier momento surge un tema, una idea y porque cuando me siento a escribir he perdido esa sensación de ridículo que tenía las primeras veces.

Así que espero que sigamos viéndonos por aquí mucho tiempo. Y una vez más MUCHAS GRACIAS A TODOS. Pero... ya que estamos... ¿alguna idea para algún artículo futuro?

viernes, 4 de marzo de 2016

Actitud para tu primer empleo.

Ayer miércoles, los alumnos del Máster en Banca y Mercados Financieros de la Universidad de Cantabria hicieron un visita (con compañeros del Máster de México y de Brasil) a Madrid en la que se celebra un encuentro con antiguos alumnos y en el que participé, como vengo haciendo en años anteriores en categoría de eso mismo, ex-alumno; aunque luego siempre prepare algo más, algunos consejos para unos jóvenes que en breve van a entrar en el mercado laboral.

Este año preparé una presentación que versaba sobre la actitud en el trabajo. Tema que no es nuevo en este blog y que ya he tratado en algún que otro artículo del pasado. Dicha presentación es la que podéis ver aquí abajo y os comento brevemente los consejos... cual era "el flow" de la presentación. Espero que os guste y os pueda resultar provechosa.

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El tema, que es un cambio respecto al que llevaba otros años, más centrado en habilidades, surge ante la pregunta de uno de ellos cuando fui a dar una sesión a Santander. "Y yo, que soy abogado... ¿Puedo tener sitio para trabajar en un banco y hacer una carrera importante?" En aquel momento me acordé de la frase de Zig Ziglar: "Es tu actitud y no tu aptitud lo que determina tu altitud". Y desde aquel momento pensé en los consejos que podía darles antes de comenzar su nueva etapa laboral, siempre en torno a la actitud.

Y es que el éxito se compone de un 99% de actitud y un 1% de aptitud, lo que viene a ser una adaptación (no mía, por supuesto) de ese 99% de transpiración y 1% de inspiración.

Porque cuando estás en un trabajo, no se trata únicamente de lo que tú sabes hacer, que puede resultar importante; sino de cómo lo haces. Por eso, muchas veces, cuando tenemos que hacer un trabajo en equipo (y de eso en el Máster toca mucho), preferimos no tener como compañero al que más sabe, sino a aquel que no siendo el mejor, hace que el trabajo sea más divertido. Y creo que esto será exportable al 99% de los trabajos.

Por resumirlo en una frase que utiliza Viktor Kuppers en este vídeo de TEDx Andorra la Vella, la aptitud (conocimientos y habilidades) suma, pero la actitud multiplica.

¿Y qué comportamientos van incluidos en esa actitud que tanto valoramos en nuestro día a día laboral? Seguro que no están todos los que son, pero creo que sí son todos los que están:

1. Haztitud. La mejor actitud de todas. Que se note que tenéis ganas de trabajar. Como señala @yoriento la vida no es lo que piensas, es lo que haces; por eso, hay que esforzarse también cuando no te apetece. Al fin las personas que tienen éxito son las que perseveran, no las más inteligentes.

2. Aprender continuamente. Si algo hay claro en estos tiempos de transformación es que nunca hay que dejar de aprender, y eso no implica hacerse un máster al año, pero si estar al día en muchas cosas. Lee blogs, apúntate a los cursos gratuitos que encuentras en la red,... móntate tu Entorno Personal de Aprendizaje (ya hablaremos de esto otro día)...

3. Haz preguntas: Una cosa que me sorprendió de este grupo cuando fui a Santander fue su capacidad de hacer preguntas, que no lo pierdan. Nosotros nunca preguntábamos nada, ya fuera por vergüenza, por no parecer un pelota... Y eso que perdimos.

3b. Hazte Preguntas: lo que viene a ser... ten un pensamiento crítico con los demás, pero también contigo mismo. ¿Por qué? ¿Para qué? Las preguntas que te hagas son muchas veces el preludio del aprendizaje.

4. Pide ayuda cuando lo necesites. Y presta ayuda cuando te la pidan. Porque hoy en día el trabajo es en equipo y no lo sabemos todos. Y pedir ayuda no es de torpes, sino todo lo contrario. Los que se rodean de gente que sabe más que ellos son los que llegan más lejos.

5. Pide feedback. Porque hay gente que tiene más experiencia que tu, y que sabe más que tu de muchas cosas; porque te ven en tu día a día y porque van a poder ayudarte a mejorar... y por cierto, estate abierto a las críticas que sean constructivas. Todos tenemos margen para seguir aprendiendo.

6. Equivócate... pero aprende de tus errores. Esto ha cambiado con el tiempo. Antes equivocarse estaba muy mal visto, pero ahora empezamos a permitirlo en la empresa española (ya era hora). Pero como escuchaba el otro día en una charla de Google "Equivócate, pero equivócate rápido" y además, si lo has hecho, analiza y aprende de tus errores. Como ex-jugador de ajedrez os diré que de la derrota no se aprende, se aprende del análisis de la derrota.

7. Lucha por hacer lo que te gusta, pero lucha también porque te guste lo que haces. Porque si hay algo que puede diferenciar el modo de hacer las cosas, eso es la pasión. Y quien hace las cosas con pasión (y hasta las hojas de excel se pueden hacer apasionadamente) hace las cosas mejor. Por eso es importante hacer algo que nos guste, lo cual no siempre es sencillo ni siempre es un buen consejo; pero sí tenemos que aprender a sacarle a lo que hacemos lo mejor que tiene. Busca algo que te guste y no tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.

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